jueves, 24 de agosto de 2017

Mi apoyo a la Educadora Social Raquel Rull



Viendo algunos comentarios que culpabilizan a la Educadora Social Raquel Rull, quién escribió una carta sobre los terroristas del atentado de Barcelona con quiénes trabajó voy a hacer un pequeño inciso:

¿Qué culpa tendrá la educadora social si los chicos se radicalizan? ¿Acaso ha sido ella la que los ha convertido así? ¿No será la actitud de rechazo y odio hacia el Islam la que realmente está alimentando a DAESH y a los grupos terroristas relacionados? No precisamente ha sido la educadora social la que ha provocado esto, sino una sociedad con falta de valores basado en el respeto a la diversidad. 

Porque una sociedad que no respeta dicha diversidad, es una sociedad enferma carente de ética, ahí también se aprovecha la ultraderecha. La islamofobia alimenta a los terroristas porque para ellos es una justificación para matar a personas inocentes. Nadie puede matar en nombre de un dios ni decir que representa a toda una comunidad, porque en la realidad no es así. Los musulmanes son las primeras victimas que sufren las barbaries de DAESH, meterlos en el mismo saco que los terroristas es un gran error. 

Por eso, para combatir contra el terrorismo, lo mejor es la educación en valores que nos permita entender la realidad de los que sufren estos atentados,porque debemos ponernos en la misma situación de los refugiados que huyen del horror de las guerras en sus países. ¿A quién le gustaría que bombardeasen su país con sus familias y sus seres queridos atrapados entre escombros? Reflexionemos por favor. Reflexionemos también sobre la importancia de la labor diaria de las educadoras y educadores sociales para transformar la realidad. 

Ahora más que nunca necesitamos más educación social, precisamente para intentar combatir cualquier proceso de radicalización que lleve a generar más violencia; los educadores sociales no somos magos, no podemos hacer desaparecer tan fácilmente las acitutdes radicales de la noche a la mañana por arte de magia, es un proceso muy largo que requiere paciencia y una firme creencia en la reeducación. Precisamente el odio y el rechazo hacia los musulmanes es el alimento que hace funcionar a DAESH, ya que necesitan razones para justificar la barbarie que están cometiendo. 

NO es justo generalizar y acusar a toda la comunidad musulmana de permitir estos actos terroristas cuando los propios musulmanes son las primeras víctimas no sólo de DAESH sino también de la islamofobia (esa actitud que según Isabel San Sebastián "no existe").

A lo largo de estos años me he dado cuenta de que las religiones no son las que matan, son las personas que lo hacen según sus interpretaciones de los escritos. 

El proceso de radicalización, más que desde el punto de vista de la pasión que nos adueña en los días posteriores en los que se producen los atentados, se debe analizar desde el punto de vista antropológico y sociológico para averiguar cómo y por qué se produce este fenómeno dentro de un colectivo determinado. El comportamiento humano es más complejo de lo que pensamos, por lo que debemos tener cuidado con lo que decimos y afirmamos en caliente, porque podría ser que estemos ante premisas falsas que sólo perjudica a la lucha antiterrorista. por lo que antes de hacer una afirmación investiguemos para ver lo que pasa y la razón por la que se produce este fenómeno. 

Reitero mi total apoyo a la educadora social Raquel Rull y comprendo el dolor y la frustación que debe sentir ahora mismo al ver que los chicos con los que trabajó hayan acabado por matar a personas inocentes. 

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