martes, 28 de agosto de 2018

Estereotipos ¿motivos para hacer un chiste?


La primera definición de chiste en la RAE es "Dicho u ocurrencia agudos y graciosos". Pues bien, ahora teniendo en cuenta eso, voy a formular la siguiente pregunta: ¿un chiste racista, xenófobo, homófobo, tránsfobo, machista o misógino puede resultar gracioso?. Definitivamente no, no es nada gracioso hacer gracia acerca de estereotipos que sólo perjudican a aquellos colectivos que están oprimidos o que están siendo objeto de odio, violencia o discriminación por razón de raza, sexo, orientación sexual, identidad sexual, creencias religiosas,etc. 

Estos días hemos visto en Twitter con el hashtag #MeQueer y que nos debería hacer reflexionar si determinados chistes que promueven estereotipos de los colectivos se puede considerar "humor". En el mismo caso estarían los chistes racistas/xenófobos.  

Se pueden hacer chistes sobre corrupción, sobre fútbol, televisión, etc. Pero siempre respetando sin llegar a descalificar e injuriar a las personas por su raza, sexo o creencias religiosas.  

Sr. Rober Bodegas, sí, su chiste ha ofendido al pueblo gitano, porque es etnocentrista y antigitano que difunde una falsa idea del colectivo que está sufriendo estos tópicos que se difunden a través de los medios de comunicación (cabe destacar el programa "Gipsy Kings") que sólo perpetúan ese rechazo de la sociedad al pueblo gitano, que recordemos que los y las gitanas sufrieron en los diversos campos de concentración a manos del nazismo (que a veces nos olvidamos de ciertas partes de la historia que no deberíamos). Aún hoy en día much@s siguen luchando para que estos etereotipos no se sigan difundiendo y con ellos se refuerce el discurso de odio. 

No tiene nada de humor inteligente, porque la inteligencia no se basa en el rechazo, miedo y odio, sino en la empatía y solidaridad con aquellos colectivos que la sociedad no les da voz y los rechaza. La comedia no debe nutrirse de odio y discriminación, porque entonces deja de ser comedia y se convierte en un discurso de odio.  

Evidentemente no digo que haya que prohibir estos chistes, porque el racismo se combate a través de la educación. La educación Social tiene mucho trabajo por hacer para que estas actitudes poco a poco desaparezcan y podamos crear una sociedad más inclusiva. 

Hay que potenciar la educación emocional de modo que estos estereotipos desaparezcan y podamos conseguir que la sociedad pueda reconocer su diversidad. 

jueves, 23 de agosto de 2018

Cómo combatir el odio


Sí, Almería es racista y xenófoba. Y yo la primera de tod@s. Siempre se me escapa comentarios y actitudes racistas y xenófobas ¿por qué no admitirlo? Desde el sistema hemos asumido a través de ciertos valores clasistas una clara posición de poder estructural sobre las minorías racializadas. No hay más que ver en los comentarios sobre lo ocurrido en una caseta en la Feria de Almería esta semana. 

Al negar las situaciones discriminatorias estamos negando nuestros propios privilegios. Ocurre lo mismo con el machismo en la relación de poder del hombre sobre la mujer y con el colectivo LGTBI con los privilegios cisheteropatriarcales. 

Ante todo debemos deconstruirnos y reflexionar acerca de las consecuencias que tienen esos privilegios sobre las minorías y el daño que hacen a la diversidad. Sí, estamos hablando de seres humanos, que luchan y trabajan en condiciones muy precarias para tener una vida mejor y en muchos casos escapando de la pobreza y de las guerras. Pero una cosa, si le sumamos racismo más aporofobia las reacciones de las personas que no quieren cuestionar sus privilegios son más escandalosas. No sólo se hacen eco de bulos y falsas noticias acerca de la inmigración, también promueven discursos populistas propios de la ultraderecha aprovechando la situación de crisis económica de un país (esto no es nuevo, ya se hizo en los años 30 del siglo XX en Europa y mucho me temo que si no hacemos nada para desactivar estos discursos vamos por el mismo camino).

Muchos nos tachan de "buenistas" o de que "nos comen la cabeza"  que, según estas personas que promueven el discurso de odio,  se hace con una imagen muy alejada de su realidad. Nada más lejos de la verdadera realidad, cuestionamos la veracidad de la mayoría de los discursos xenófobos y racistas, teniendo en cuenta que todas esas afirmaciones que hacen son BULOS que se están combatiendo desde varios medios de comunicación (y digo varios porque no son todos los que los combaten, de hecho hay medios de comunicación que siguen difundiendo bulos a pesar de haber sido desmentidos).

Si en las redes sociales una persona dice "No soy racista pero..." o "Es que ellos (los inmigrantes y personas racializadas) son más intolerantes y racistas" es hora de hacer limpieza y bloquear, porque no merece la pena perder un tiempo valioso con personas que están cerradas de mente y no se cuestionan nada en absoluto. 

Lo que sí podemos hacer desde la Educación Social es educar en valores positivos que permitan el desarrollo de la interculturalidad poniendo el valor de la diversidad y también educar desde una perspectiva crítica para identificar  bulos y falsas informaciones que lo único que hacen es crear más odio, discriminación y miedo. 

En cierta manera, tod@s podemos contribuir a un mundo más inclusivo y mejor que sea un espacio seguro para la diversidad.




  Resultado de imagen de interculturalidad

viernes, 17 de agosto de 2018

Hablando de los habilitados...Titulados y habilitados juntos contra el intrusismo profesional


Siempre que menciono a los profesionales habilitados hay personas (tituladas) diciendo que es que no son educadores sociales, que no deberían ejercer, que para qué están ahí, que nos quitan el trabajo a los titulados... Vamos a ver, si nos remitimos al Código Deontológico del educador y de la educadora social, concretamente en el principio de la profesionalidad nos dice: 

"La autoridad profesional del educador/a social se fundamenta en su competencia, su capacitación, su cualificación para las acciones que desempeña, su capacidad de autocontrol y capacidad de reflexión sobre su práxis profesional, avaladas por un título universitario específico o su habilitación otorgada por un colegio profesional de Educadores Sociales".

Así que la afirmación de que los profesionales habilitados no son educadores sociales es FALSA. Sí son educadores sociales que han pasado por un proceso en el que se requería certificar y demostrar años de experiencia y competencias en el campo profesional y no, no es nada fácil este proceso. Y  voy más allá, sin estos profesionales habilitados no se habría creado la antigua diplomatura y actual Grado de Educación Social y tampoco los Colegios Profesionales como una herramienta de participación, representación y de dignificación de la profesión tal y como escribí en el artículo sobre La importancia de colegiarse 

Los titulados y tituladas no nos damos cuenta de que con los habilitados/as podemos aprender mucho más allá de la teoría y de que nos ayudan a combatir contra el intrusismo laboral y por la regulación de nuestra profesión. Ahora que se ha acabado el proceso de habilitación, llega el III Convenio Colectivo Estatal de reforma juvenil y protección de menores que sustituye a categoría de "educador" al de "educador/a social", que espero que se cumpla y que por ejemplo, en Andalucía espero que se sustituya la denominación "Educador/a de Centros Sociales" por el que debería ser: "Educador/a Social". 

Una vez terminados todos los procesos de habilitación con la creación del último Colegio Profesional (Cantabria) debemos dar un paso más hacia nuestra lucha contra el intrusismo: la Ley de Educación Social. Debemos ser conscientes de que si queremos regular nuestra profesión, dentro de esta ley, la colegiación debería ser obligatoria, tal y como ocurre con otras profesiones. 

Si de verdad queremos luchar contra aquellas ofertas en las que cualquier titulación pueda entrar en puestos propiamente de educadores sociales debemos colegiarnos y participar en la construcción de la profesión reivindicándola donde se debería: desde los Colegios Profesionales, ayudando también a mejorarlos y a participar en el desarrollo de la actividad colegial. 

domingo, 12 de agosto de 2018

Espacios seguros para la Juventud



Un año más, cada 12 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Juventud. El tema de este año es "espacios seguros para la juventud". Pero... ¿Qué son los espacios seguros? Aquí viene una reflexión personal sobre lo que debería ser los espacios seguros para la juventud.

En mi opinión, espacios seguros para la juventud son aquellos que permitan a la juventud desarrollarse plenamente a nivel personal y social, donde los prejuicios, discriminaciones y odio queden fuera y en el que domina la diversidad, el respeto, la participación en la vida social y política para formar a ciudadanos con perspectiva crítica y con ganas de cambiar las cosas que no funcionan en nuestra sociedad y en el mundo actual. Una juventud viva, diversa en todos sus aspectos y con valores sociales positivos y democráticos es una juventud activa que apuesta por acabar con las desigualdades estructurales que actualmente dominan en nuestros tiempos. 

Unos espacios donde la juventud tenga garantizados todos sus derechos y libertades y que no sean mermadas y condicionadas por las guerras y la violencia. Una juventud plural y empoderada que sea solidaria y luche por la justicia social que termine con las injusticias y con aquellas situaciones que llevan a la explotación laboral y sexual;  y que acabe con la pobreza. 

Desde la óptica de la Educación Social debemos formar a una juventud que sea consciente de las consecuencias de la globalización (tanto positivas como negativas) y que esté dispuesta a afrontar el dinamismo actual de nuestra sociedad.También una juventud que desde el punto de vista crítico denuncie las situaciones de abusos y violencias del sistema cisheteropatriarcal y capacitista para defender la diversidad y así crear una sociedad inclusiva. Que sea capaz de cambiar la grave situación que atraviesa el medio ambiente y esté concienciada en la reducción del consumo para poder preservar nuestros entornos naturales. 

Así pues, una juventud activa y empoderada que luche por un cambio social para mejorar el mundo. Aunque, esto para muchas personas será utópico, sin embargo, estos cambios llegarán lenta y paulatinamente a lo largo del tiempo. 





viernes, 3 de agosto de 2018

Desmontando el odio



En los últimos días no paro de ver discursos racistas y xenófobos por varios grupos de facebook de almerienses. Almería, una de las provincias multiculturales es racista y xenófoba. ¿Por qué? Una de las causas que más influye en los discursos del odio son los bulos y rumores que se montan desde los grupos de la ultraderecha para expandir el miedo entre la población aprovechando la gran desinformación de los medios de comunicación. Debo agradecer la labor de medios como Maldito Bulo, Stop Rumores y de Eldiario.es en desmentir los falsos datos que el propio Pablo Casado dijo en un tweet. Datos que son fácilmente desmontables, teniendo en cuenta que no cita ninguna estadística de ningún organismo ya sea gubernamental o de una Organización No Lucrativa o No Gubernamental.

No nos damos cuenta de que en la época de bonanza económica fueron los inmigrantes los que levantaron este país económicamente hablando, los que cogieron trabajos que nadie quería, en condiciones muy precarias y nadie se preocupaba por ello. Sin embargo, con la crisis económica nos preocupa de que los inmigrantes "nos quiten las ayudas sociales", "nos quiten el trabajo", etc. Y de todo esto los grupos xenófobos y de ultraderecha se aprovechan; sólo hay que ver la situación política de Italia. 

Este discurso del miedo sólo se puede combatir mediante la Educación Social y un periodismo objetivo y de calidad que permita desmontar los rumores que alimentan el miedo y el odio. La Educación Social, como motor de cambio y de transformación social no sólo debe mostrar la realidad de las personas inmigrantes, sino también debe ser capaz de dar las herramientas suficientes para que la sociedad tenga una conciencia crítica de lo que pueden conllevar los discursos del odio en la propia sociedad. 

No vale decir "No soy racista" o "No soy xenófobo/a" si después vas a dar un discurso supremacista, dejando a las personas inmigrantes como "unos intrusos a los que hay que echar o eliminar". Lo voy a decir, son SERES HUMANOS, huyen por diversas causas, no sólo por causas económicas o por guerras, también huyen por el cambio climático. 

Si no somos conscientes de que debemos cambiar nuestra actitud y nuestro discurso de odio, nos convertiremos en lo que más odiamos. Y tampoco seremos conscientes de que esto que estamos haciendo nos lo pueden hacer a nosotros y a nosotras.

Seamos conscientes de que de una manera o de otra, esto mismo que les pasa a las personas inmigrantes nos lo pueden hacer a nosotras y a nosotros mismos.