jueves, 23 de agosto de 2018

Cómo combatir el odio


Sí, Almería es racista y xenófoba. Y yo la primera de tod@s. Siempre se me escapa comentarios y actitudes racistas y xenófobas ¿por qué no admitirlo? Desde el sistema hemos asumido a través de ciertos valores clasistas una clara posición de poder estructural sobre las minorías racializadas. No hay más que ver en los comentarios sobre lo ocurrido en una caseta en la Feria de Almería esta semana. 

Al negar las situaciones discriminatorias estamos negando nuestros propios privilegios. Ocurre lo mismo con el machismo en la relación de poder del hombre sobre la mujer y con el colectivo LGTBI con los privilegios cisheteropatriarcales. 

Ante todo debemos deconstruirnos y reflexionar acerca de las consecuencias que tienen esos privilegios sobre las minorías y el daño que hacen a la diversidad. Sí, estamos hablando de seres humanos, que luchan y trabajan en condiciones muy precarias para tener una vida mejor y en muchos casos escapando de la pobreza y de las guerras. Pero una cosa, si le sumamos racismo más aporofobia las reacciones de las personas que no quieren cuestionar sus privilegios son más escandalosas. No sólo se hacen eco de bulos y falsas noticias acerca de la inmigración, también promueven discursos populistas propios de la ultraderecha aprovechando la situación de crisis económica de un país (esto no es nuevo, ya se hizo en los años 30 del siglo XX en Europa y mucho me temo que si no hacemos nada para desactivar estos discursos vamos por el mismo camino).

Muchos nos tachan de "buenistas" o de que "nos comen la cabeza"  que, según estas personas que promueven el discurso de odio,  se hace con una imagen muy alejada de su realidad. Nada más lejos de la verdadera realidad, cuestionamos la veracidad de la mayoría de los discursos xenófobos y racistas, teniendo en cuenta que todas esas afirmaciones que hacen son BULOS que se están combatiendo desde varios medios de comunicación (y digo varios porque no son todos los que los combaten, de hecho hay medios de comunicación que siguen difundiendo bulos a pesar de haber sido desmentidos).

Si en las redes sociales una persona dice "No soy racista pero..." o "Es que ellos (los inmigrantes y personas racializadas) son más intolerantes y racistas" es hora de hacer limpieza y bloquear, porque no merece la pena perder un tiempo valioso con personas que están cerradas de mente y no se cuestionan nada en absoluto. 

Lo que sí podemos hacer desde la Educación Social es educar en valores positivos que permitan el desarrollo de la interculturalidad poniendo el valor de la diversidad y también educar desde una perspectiva crítica para identificar  bulos y falsas informaciones que lo único que hacen es crear más odio, discriminación y miedo. 

En cierta manera, tod@s podemos contribuir a un mundo más inclusivo y mejor que sea un espacio seguro para la diversidad.




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