domingo, 3 de septiembre de 2017

Somos Mujeres, NO objetos sexuales



Pues sí otra entrada a la que se la dedico a una persona que habla desde la más absoluta ignorancia. Hoy nos hemos despertado con una entrevista a Javier Marías en el diario El País en el que contestaba a algunas preguntas del siguiente modo:


Lleva 23 años escribiendo columnas, 15 de ellos en El País Semanal, ¿ha notado un aumento de la intolerancia? Sí, ya lo creo. Sobre todo en los últimos años. Tengo un artículo pendiente que además caería fatal también, que lo tendría que titular algo así como "El triunfo de las monjas". las monjas de toda la vida están triunfando ahora, bajo otro disfraz, pero con los mismos objetivos: que no haya besos, que no haya escotes, que no haya minifaldas. Mire, no, bajo la apariencia de buenas causas se reprime como en tiempos de Franco. Pues si llamo a las monjas a las que propugnan todo esto...

¿y las feministas? Si, las feministas y yo qué sé... El otro día leí "Ya no habrá besos en las carreras ciclistas". Y la federación de golf  de EEUU prohíbe las faldas cortas a las jugadoras... Me dejó atónito. Vamos a ver, las feministas han luchado durante décadas por vestir como les da la gana. Y las sufragistas querían descubrir el tobillo. Y ahora resulta que, por otros motivos, no puede usted llevar minifalda ¡Déjeme en paz! 


Está claro, Sr. Marías que las feministas han luchado durante toda la historia del feminismo por la libertad de la mujer, pero por si usted no se ha percatado, aún estamos ante un sistema heteropatriarcal que perpetua la cultura de la violación. Usted nunca ha tenido que andar por la noche con miedo a que una persona desconocida le agreda sexualmente o no le molesta que utilicen a la mujer como un objeto sexual de escaparate para el deleite de los hombres tanto en los podios de las carreras ciclistas como en anuncios en los que se utiliza el cuerpo de la mujer como un objeto de reclamo y deseo sólo para vender un simple producto. Tampoco tiene que aguantar piropos de desconocidos sin venir a cuento por la calle. 

El verdadero problema es la falta de educación en valores como la igualdad y el respeto, porque , Sr. Marías, las mujeres nos podemos vestir como nos dé la gana sí, pero NO para complacer a los hombres, sino para nosotras mismas, y si hay algún problema no es de las feministas, sino de aquellos hombres que sólo nos ven como un objeto de placer para ellos. 

La solución para todo esto, más educación social para reforzar los valores que propugna el feminismo, para que la sociedad pueda llegar a entender de que las mujeres somos PERSONAS y no objetos de exposición. Personalmente, me alegra mucho de que hayan quitado las azafatas de los podios, ¿por qué tienen que ser siempre mujeres a las que tienen que utilizar como un florero al lado de los ganadores? En cuanto a las minifaldas en el golf, le lanzo un par de preguntas que espero que sirvan para reflexionar ¿no ha pensado usted que a esas chicas les obliga a vestir así para captar la atención de la audiencia de dichos torneos? ¿Eso es libertad? ¿Por qué las chicas no pueden vestir igual que los chicos en los torneos de golf por cuestión de comodidad? ¿Le ha preguntado a las chicas si se sienten cómodas al jugar al golf con una minifalda? 

Por último, le digo Sr. Marías que las feministas exigimos que no traten a las mujeres como un mero objeto sexual, porque simplemente NO lo somos, somos PERSONAS, por lo que merecemos respeto. 



 

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